Poder arrendar un espacio propio en Chile ya no se ve frenado por la exigencia de un codeudor. El arriendo sin aval, un modelo que permite alquilar una propiedad mediante la evaluación directa de tu riesgo financiero, reemplaza al tradicional garante y se ha convertido en una alternativa viable para quienes tienen ingresos estables pero no cuentan con codeudores.
A nivel nacional, según datos de la Casen 2024, el 27% de los hogares vive en una vivienda arrendada, una cifra que sigue en aumento y que se suma a un déficit habitacional de casi 977 mil viviendas, de acuerdo con la CChC. Ante este escenario de alta exigencia, la respuesta del mercado ha estado marcada por la innovación digital, lo que ha permitido automatizar la validación de antecedentes y conectar de forma directa, ágil y segura a los propietarios con una nueva generación de arrendatarios.
El arriendo sin aval es un mecanismo contractual en el que la solvencia financiera del postulante reemplaza la garantía de un tercero.
Esta modalidad se ofrece principalmente en edificios multifamily, complejos residenciales con un solo propietario y que fueron diseñados exclusivamente para la renta, lo que facilita una gestión centralizada, procesos estandarizados y la eliminación de garantes tradicionales.
Conocer las bases normativas de esta alternativa permite entender cómo las empresas de administración de propiedades resguardan legalmente la operación para que no sea necesaria la intervención de un tercero.
El aval es una exigencia contractual que decide el arrendador y no una obligación impuesta por ley. Por lo tanto, si el propietario, la corredora o la administradora reemplaza esa garantía por otra evaluación, el contrato de arrendamiento puede celebrarse igualmente. En este caso, la validación previa de la capacidad de pago a través de un servicio de administración de propiedades puede ser clave para mitigar el riesgo del propietario mediante seguros o herramientas financieras.
| Dimensión | Arriendo tradicional | Arriendo sin aval |
| Exigencias de garantía | Requiere un codeudor solidario con bienes inmuebles o liquidaciones de sueldo equivalentes. | Se reemplaza al garante por un análisis financiero automatizado del postulante. |
| Tiempos de gestión | Plazo variable debido a la verificación manual de antecedentes del aval. | Aprobación ágil basada en la validación digital de ingresos y riesgo. |
| Rol de intermediarios | Corretaje convencional de gestión directa entre particulares o corredores. | Intervienen empresas de administración de propiedades mediante plataformas tecnológicas y pólizas. |
La innovación en esta modalidad es que el flujo es 100% digital, lo que permite reducir el tiempo de espera mediante la validación automatizada de antecedentes financieros.
El procedimiento inicia con una revisión de los antecedentes financieros del postulante para asegurar que cumple con los parámetros exigidos, como una renta líquida de al menos tres veces el valor del arriendo.
Para que la plataforma del servicio de administración de propiedades pueda realizar el estudio de riesgo de manera exitosa, se deben presentar antecedentes obligatorios según el perfil laboral o de residencia:
El flujo operativo se encuentra digitalizado para agilizar la firma y entrega de la propiedad en pocos días.
Al no contar con un tercero que responda ante el incumplimiento, las plataformas evalúan rigurosamente a cada postulante mediante diversos factores.
Demostrar una fuente laboral formal (contrato indefinido) o boletas de honorarios con antigüedad comprobable y con un ingreso líquido suficiente equivalente a al menos 3 veces el valor del arriendo, es el pilar fundamental para acceder a este beneficio.
Contar con un comportamiento financiero ordenado y sin deudas impagas facilita la aprobación sin la necesidad de un codeudor.
Para compensar la ausencia de un garante, las empresas de administración de propiedades han adoptado mecanismos financieros de respaldo. Muchas solicitan un mes de garantía tradicional y/o la contratación de pólizas de garantía digitales para cubrir eventuales daños o impagos.
El contrato en este modelo digital no solo define el uso del espacio, sino que integra de manera explícita los mecanismos tecnológicos, las pólizas de garantía y los protocolos que reemplazan legalmente al codeudor solidario tradicional.
Además de fijar la renta mensual y las normas básicas de convivencia, el documento incorpora estipulaciones específicas sobre el uso de plataformas de gestión, los reajustes periódicos según la variación del IPC y las condiciones bajo las cuales operan los seguros de impago contratados por la administración. Asimismo, detalla las multas por atraso y las causales de término anticipado ante cualquier infracción al reglamento interno del edificio.
El inquilino asume la obligación primordial de pagar la renta de forma puntual a través de los canales digitales habilitados. Adicionalmente, debe asegurar el buen estado de las instalaciones, responder ante cualquier daño estructural imputable a su uso y cumplir con la ley de copropiedad y las normativas específicas de la comunidad donde se emplaza la propiedad.
Dado que los gastos comunes corresponden a obligaciones operativas del edificio, su control se vuelve un pilar crítico para los administradores al no existir un aval que respalde deudas cruzadas.
Los cobros por gastos comunes se gestionan comúnmente de forma centralizada junto con el pago de la renta mensual a través de plataformas integradas. Esto permite que el servicio de administración de propiedades monitoree en tiempo real que el arrendatario esté al día tanto con el valor del arriendo como con los cobros de la comunidad, emitiendo alertas tempranas ante cualquier desfase financiero.
Para mitigar el riesgo operativo de impagos en suministros o servicios del edificio, las administraciones suelen requerir un fondo de reserva operacional o exigir que el mes de garantía cubra explícitamente cualquier saldo pendiente de gastos comunes al momento de finalizar el contrato. Estas medidas aseguran que la comunidad no absorba deudas dejadas por inquilinos sin codeudor.
En el ecosistema inmobiliario chileno se han consolidado las proptech, empresas que aprovechan la tecnología para transformar digitalmente la experiencia de compra, venta y alquiler, logrando agilizar los procesos de postulación. Estas compañías utilizan herramientas digitales avanzadas y análisis de datos para simplificar la firma de contratos y prescindir de garantes tradicionales mediante la evaluación automatizada de riesgos.
Assetplan lidera este segmento al ofrecer un sólido servicio de administración de propiedades que optimiza la relación entre propietarios y arrendatarios. Mediante algoritmos de evaluación de perfil y herramientas tecnológicas avanzadas, la compañía simplifica los trámites burocráticos, permitiendo firmar contratos de arrendamiento de forma completamente digital y segura sin requerir la figura de un codeudor clásico.
¿Quieres reducir tus costos de entrada? Aprovecha la campaña Tremendo Arriendo de Assetplan para arrendar sin aval con comisión $0, garantía en cuotas y hasta 50% de descuento en tus primeros meses. Revisa los departamentos disponibles y postula 100% online.
Olvídate de buscar garantes, pedir favores incómodos o perder mañanas completas en notarías. Con la tecnología de Assetplan, puedes postular de forma 100% digital, acceder a beneficios pensados para tu bolsillo, como la garantía en cuotas y la comisión $0, y asegurar tu espacio en solo un par de días.
Revisa los departamentos en arriendo sin aval disponibles en Assetplan, elige el que mejor se adapte a tu presupuesto y postula hoy mismo a tu próximo hogar. ¡Tu independencia está a solo unos clics de distancia!
Por regla general, las plataformas exigen un historial comercial limpio. Si presentas registros negativos en DICOM, la aprobación podría ser rechazada, salvo que cuentes con un repacto de deudas activo y buenos ingresos actuales.
Ante cualquier incumplimiento contractual en los pagos, se activan los protocolos legales correspondientes. Se aplican multas por atraso estipuladas en los contratos de arrendamiento y se inician los protocolos de cobranza prejudicial o judicial, pudiendo activar los seguros asociados al inmueble.
No necesariamente. El precio de la renta es el del mercado; sin embargo, algunas plataformas pueden incluir un cobro por servicios de evaluación o requerir un seguro mensual obligatorio.
La política de la empresa prioriza la capacidad financiera del cliente por sobre la figura del codeudor. No como requisito principal. El modelo de Assetplan prioriza la validación de ingresos y el comportamiento financiero del postulante por sobre la presentación de un codeudor solidario.
Los tiempos de respuesta suelen ser breves gracias a la automatización de los sistemas de evaluación de riesgo. El análisis suele completarse entre 24 y 48 horas hábiles desde el momento en que se carga la documentación completa en la plataforma digital.
Si tus ingresos individuales no equivalen a tres veces el valor del arriendo, la mayoría de las plataformas permite la complementación de renta con otra persona que vaya a habitar el mismo inmueble (como tu pareja o un roommate). Ambos figurarán en el contrato con responsabilidad compartida.